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ISSN 1913-6196

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  Migración: uno de los desafíos del siglo XXI

Entrevista

Entrevista a Patrick Taran, experto en migraciones de la OIT

 

Patrick Taran es un reconocido especialista internacional en migración y derechos humanos de los emigrantes.
Taran cuenta con más de 30 años de experiencia profesional en los temas de migración y refugiados. Ha trabajado en niveles locales, nacionales y globales.

Hoy en día ya es reconocido que la migración es uno de los grandes desafíos para el mundo en el siglo XXI. Es la clave para el bienestar económico y la cohesión social en muchas sociedades, sobre todo en las sociedades industriales por los cambios demográficos.

 

Quisiera que se presentara a los lectores de Futuros, ¿quién es Patrick Taran?

Esa es una pregunta existencial. Puedo describirme como un especialista en migraciones, con 30 años de experiencia en los temas de refugiados, discriminación, antidiscriminación, y la integración de emigrantes y refugiados en las sociedades de acogida.

¿Cómo empezó su carrera?

Hace ya 30 años comencé a trabajar en la ubicación de refugiados sudamericanos en los Estados Unidos, sobre todo los que venían de Chile y Argentina, en la época de las dictaduras. Luego, en los años 80, me ocupé a nivel nacional de la política general de derechos civiles

¿Abandonó el trabajo en la base?

No, también colaboraba para dar refugio y protección a los centroamericanos que venían de las guerras civiles de El Salvador y Guatemala, y también a los haitianos.

¿Y después?

Ya llevo 15 años trabajando en Ginebra: 8 años con el Consejo Mundial de Iglesias, como secretario de migraciones y ahora 6 años como especialista principal de migraciones en la Organización Internacional de Trabajo (OIT). Sin planificarlo me convertí en un especialista de migraciones.

¿Cuál ha sido la perspectiva fundamental en su trabajo?

El enfoque principal de mi labor durante 30 años ha sido en la protección de los derechos humanos de inmigrantes y refugiados, y por consiguiente en construir una legalidad que ampare la protección y el tratamiento en igualdad de condiciones para los inmigrantes y trabajadores inmigrantes.

30 años de trabajo es una vida. ¿Cuánto se ha avanzado en estas décadas?

Creo que el panorama internacional ha cambiado completamente. Hace 30 años en Estados Unidos y en Europa la cuestión fundamental era recibir y ubicar a los refugiados. Pero hoy día ya es reconocido que la migración es uno de los grandes desafíos para el mundo en el siglo XXI. Es la clave para el bienestar económico y la cohesión social en muchas sociedades, sobre todo en las sociedades industriales por los cambios demográficos. De hecho, la disminución y envejecimiento de población, con un creciente número de personas llegando a la jubilación y un número cada vez menor de jóvenes incorporándose a la fuerza de trabajo, hace que la inmigración pase a ser uno de los ejes para mantener una fuerza laboral que eventualmente contribuya a salvaguardar el bienestar social en los países de acogida. Para los otros países de los que parten estos migrantes también representa una posibilidad de empleo y sustento para muchas familias en diferentes comunidades del sur del mundo.

La OIT te promueve el concepto de trabajo decente, ¿en qué principio se basa este concepto?

Para expresarlo como lo dijo nuestro director general, el objetivo primordial de la OIT es promover oportunidades para que las mujeres y los hombres consigan un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.

Un trabajo decente quiere decir, esencialmente, que toda persona en edad de trabajo y en condición de trabajar debe tener acceso a un trabajo que le da lo mínimo para proveer sus necesidades y las de su familia, que las condiciones de trabajo sean dignas y seguras, que haya una seguridad y condiciones salubres de trabajo. Quiere decir también que el trabajo tiene que estar asociado con el derecho de organizarse como trabajadores y defender sus intereses, y en ese sentido se requiere de libertad sindical y libertad humana.

¿Libertad humana?

Se debe tener también el derecho de no estar en situación de esclavitud o de un trabajo forzado, sino de poseer la libertad de cambiar el trabajo.

Hay una brecha en la regulación de las finanzas, el comercio a nivel global y las políticas migratorias ¿Qué contradicciones cree que se generan con esta diferenciación?

Me parece que hoy en día una gran parte de la motivación de la gente que se decide a salir de sus países de origen es por el hecho de que no hay trabajo decente, o peor aún de que no hay ni siquiera trabajo para que la gente pueda esperar y vivir en una forma decente en su país de origen.

Por otro lado, es bien reconocido que las condiciones de desigualdad en las relaciones financieras y económicas entre diferentes partes del mundo y dentro de muchos países, son factores que contribuyen a las desigualdades y la falta de repartición adecuada de recursos en el comercio internacional.

La falta de inversiones en países que no tienen mucho capital, y la falta de inversiones, particularmente en actividades que van a crear empleos, es otro factor que contribuyen a una migración que no es completamente voluntaria. En otras palabras, esto quiere decir que hay una gran oferta de trabajo en términos internacionales sin que haya oportunidades que puedan encontrar trabajo en sus países de origen.

Los cambios tecnológicos y económicos motivados por la globalización han creado una demanda creciente para una mano de obra internacional en países industrializados. La dificultad que observamos es que a pesar de que existe una gran masa de trabajadores con necesidad de trabajo y una demanda bastante fuerte en muchos países, la tendencia dominante en las políticas internacionales, o para ser más preciso, en las políticas nacionales de migraciones es que en vez de facilitar canales para la inmigración legal para el trabajo continúan manteniendo barricadas proteccionistas, eso quiere decir, políticas de inmigración que son más bien despectivas y represivas.

¿Y cuál sería una estrategia lógica para resolver estas contradicciones?

Muchos especialistas hemos concluido -y hay hasta gobiernos y otras fuerzas económicas que lo reconocen- que lo que hay que establecer en países que tienen necesidad de manos de obra son políticas de inmigración que correspondan a la demanda real. No solamente para trabajadores calificados o profesionales, sino también para trabajadores menos calificados en los campos de salud, en los servicios, en construcción y en agricultura, políticas que permitan que los inmigrantes puedan beneficiarse de los trabajos disponibles, pero que puedan también trabajar en condiciones de legalidad.

Hay una contradicción actual en el sentido de que hay una demanda y hay una oferta que no dispone de una legalidad suficiente

Hay una contradicción actual en el sentido de que hay una demanda y hay una oferta que no dispone de una legalidad suficiente. Muchas empresas emplean a trabajadores indocumentados o en situación ilegal. Pero al mismo tiempo si estos trabajadores no tienen permiso de trabajo o están indocumentados, se encuentran en una situación muy vulnerable por lo que aceptan pagos y condiciones de trabajo que no son decentes, e incluso aceptan o están más o menos obligados a aceptar salarios o pagos que son bastante inferiores a los que tendrían que ofrecer a los nacionales en el mismo puesto de trabajo. Es por eso es que la política que ha sido elaborada por los mandatarios de la OIT plantea que hay que tener una política de admisión amplia correspondiendo a la oferta de trabajo en todos los sectores. Hay que tener también una política de inspección de trabajo y reforzamiento de condiciones de igualdad para todos los trabajadores en la sociedad. Los extranjeros deben beneficiarse de una igualdad de tratamiento en el trabajo con los ciudadanos, con los nacionales y deben reforzarse las posibilidades de libertad sindical y dispositivos legales para que los derechos de los inmigrantes estén plenamente reconocidos y apoyados por la población y las autoridades.

De cierta manera esta explicación está relacionada con el negocio de tráfico y trata de inmigrantes que ya tiene cifras espeluznantes. Se calcula este negocio con transacciones entre 10 a 15 mil millones de dólares. Estos números son tan grandes que me parece una situación imposible de resolver ¿Qué opina usted?

La trata y tráfico de inmigrantes es una consecuencia directa de las políticas no adecuadas con la realidad que acabo de describir. Si hay una oferta grande de trabajadores y una demanda fuerte de puestos de trabajos no llenados en otros países, claro que las leyes de mercado van a definir que se cree un flujo, y si hay paredes entre el flujo de la oferta y la demanda claro que se presenta una oportunidad lucrativa para aquellos que se ofrezcan a sobrepasar esas paredes para juntar la oferta con la demanda. No habría ni incentivo ni ganancia en la trata o el tráfico, si existieran canales legales muchos más amplios de los que existen hoy en día y una política que diera una conexión legal entre oferta y la demanda.

Es una forma un poco cruda de describir la realidad, pero el hecho de que haya trata y tráfico es justamente, en gran parte, porque no existen las formas adecuadas y normales en un sistema económico de acomodar diferencias, de acomodar el hecho de la necesidad de una parte para mano de obra, de otra parte para la oferta, que por el momento puede ser resuelto en los países de origen. Además hay una trata y tráfico humano relacionado con el mercado de servicios sexuales, pero la gran mayoría del tráfico de inmigrantes es para fines de empleo.

Como es un negocio clandestino, lamentablemente, los que pasan por este tráfico sufren condiciones abusivas, y justamente, por no haber tenido posibilidad de entrar legalmente, caen en situación de irregularidad, que los hacen muy vulnerables.

¿Qué países son los principales receptores de esta trata de inmigrantes?

No pudiera decirlo con exactitud. Pero quiero hacer una pequeña aclaración en cuanto a la proporción del tráfico humano para no sobre dimensionar este problema. Se estima que sólo entre el 10% y 15% de los 191 millones de personas que hoy en día viven fuera de sus países de origen o de nacimiento, -según algunos expertos calculan hasta un 20%- son ilegales, o sea una minoría con relación a la totalidad de la inmigración. Es una minoría –aún así, no despreciable- con relación a todo el movimiento laboral; si además se toma en cuenta que de ese porcentaje hay una gran cantidad de personas que están en una situación de ilegalidad porque entraron donde no necesitaban visas de entrada, pero si requerían de una autorización para trabajar, y quedaron en una situación irregular porque trabajan sin permiso, o entraron con visas legales y después se quedaron más allá del período de tiempo y los fines con que la visa fue concebida.

La situación no se solucionará reprimiendo a las víctimas, sino yendo a las raíces del problema: la falta de empleo, las condiciones desesperadas en muchos países de origen, y la falta de canales legales para que puedan encontrar lo que tienen que buscar pasando el Mediterráneo o el Caribe en pequeñas embarcaciones

Estas estadísticas no quieren decir que la trata y tráfico humano no demanden de una urgencia para resolverlo. Pero la situación no se solucionará reprimiendo a las víctimas, sino yendo a las raíces del problema: la falta de empleo, las condiciones desesperadas en muchos países de origen, y la falta de canales legales para que puedan encontrar lo que tienen que buscar pasando el Mediterráneo o el Caribe en pequeñas embarcaciones; para entonces llegar a los países de acogida como puedan con la esperanza de que van a encontrar alguna salvación en la búsqueda de trabajo.

Pero insisto que no es el fenómeno dominante en los flujos migratorios de hoy en día, es, tal vez, el fenómeno que ha recibido más atención por su dramatismo y los horribles abusos. Por esa macabra razón son buenas historias para vender diarios y también para vender políticas de dar más dinero a los guardacostas y a la policía, porque hay que protegerse de esa invasión no deseada, de esa gente que llega ilegalmente.

Un ejemplo que puedo citar es que hasta el año 2001 había un movimiento bastante importante de trata y de tráfico de países del Este como Checoslovaquia, Hungría y Polonia a la Unión Europea. En aquel entonces estos países tenían restricciones de visa para Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda, etc., pero el fenómeno de trata y tráfico de los países del este europeo al oeste europeo desaparecieron casi de un día para otro, cuando tuvieron acceso para viajar sin tener que pagar, o ponerse a la disposición de intermediarios. Ya no era necesario caer en manos de traficantes, y ahora la situación entre esos países y la Unión Europea se mejoró aun más cuando quedaron miembros formales de la Unión Europea. Fue a partir de año 2004 que se han venido levantando las restricciones formales de acceso directo a los mercados de trabajo en la Europa occidental, y nos parece que eso nos enseña de que cuando hay medios o accesos legales, los incentivos y las dinámicas de la migración irregular o ilegal disminuye. Por supuesto cuando hay una diferencia entre la oferta y la demanda de trabajo siempre habrá restricciones de algún tipo.

¿Qué papel han jugado los sindicatos en los derechos laborables de los inmigrantes? ¿Se ha dado algún tipo de contradicción?

Yo diría que en los diez últimos años el movimiento sindical internacional, si es que puedo hacer una distinción, ha tomado un giro de casi 180 grados. Los movimientos sindicales de los países de acogidas, -los países industriales-, solían tener políticas un poco despectivas hace apenas una década.

En los últimos diez a quince años ha ocurrido un cambio radical en el sentido de que al fin los sindicatos reconocieron oficialmente en sus políticas y en sus prácticas que los trabajadores inmigrantes tienen todos los derechos y forman parte de la fuerza de trabajo de los países de acogida. También los sindicatos comenzaron a percatarse de que en los sectores que representaban más posibilidades para ganar miembros había más trabajadores migrantes. La agricultura, la construcción y los servicios son todavía los sectores donde el trabajo es más socializado por lo que la organización sindical se puede desarrollar más fácilmente, es por ello que los sindicatos comenzaron a advertir que si mantenían posiciones que cuestionaban el rol, papel y la participación de los migrantes en las fuerzas de trabajo estaban dividiendo su propia base.

Los inmigrantes tienen que dejar de ser vistos como la competencia por las centrales sindicales

Muchas centrales sindicales de Estados Unidos, Italia, Francia, España, Reino Unido y Holanda, entre otras, han tomado posiciones de que los inmigrantes tienen que dejar de ser vistos como la competencia, y han tomado conciencia de que no son los inmigrantes en situación irregular ocupando puestos mal pagados los que amenazan las protecciones y condiciones de trabajo de las clases obreras, sino son las políticas deliberadas de permiten estas condiciones de ilegalidad, y que interioricen que la regularización y la legalidad de los trabajadores presentes en un país será la solución para mantener el diálogo social y las conquistas que han hecho los movimientos sindicales en más de 100 años.

Hoy en día una de las cinco prioridades principales de la nueva central sindical universal, global, International Trade Union Confederation (Confederación Internacional Sindical), es justamente la protección de trabajadores migrantes, su tratamiento en términos de igualdad y de reconocimiento de la fuerza de trabajo en muchos países es de hecho una fuerza internacional.

Varias instituciones de Naciones Unidas han reconocido la feminización de la migración internacional, la OIT y usted ha hablado de este proceso, ¿cuáles son las consecuencias para las mujeres y la familia?

A nivel internacional se ha reconocido que la participación femenina en los flujos migratorios ha cambiado, no tanto en porcentaje, porque hace 30 años el porcentaje femenino en los flujos migratorios era de un 40 a un 45%, hoy llega, a nivel global, a 50%, lo que no es un cambio necesariamente dramático.

Lo que ha cambiado es que, a diferencia de hace 30 a 40 años, cuando la gran mayoría de mujeres que migraban, lo hacían como dependientes de sus esposos o sus compañeros que viajaban como trabajadores migrantes, hoy en día casi el 50% de los trabajadores migrantes que trabajan son mujeres. Eso quiere decir que la participación femenina en los flujos migratorios ha aumentado muy ampliamente.

Las consecuencias no son necesariamente positivas en algunos aspectos. Las mujeres migrantes son más vulnerables; en el sentido de que por la segmentación de trabajo o por el hecho de que las mujeres migrantes son normalmente llamadas a tomar trabajos no protegidos, como servicio doméstico, o trabajos de muy poca protección social o muy mal pagados, en la agricultura o ciertos tipos de manufactura como las maquiladoras en México.

Hoy en día se reconoce que hay que tener políticas particulares y especiales para la parte femenina de la migración. Hay que desarrollar políticas que examinen la vulnerabilidad y la diferencia de medidas y niveles de protección que hay que ofrecer a la mujer. Hay que dar una atención específica -que no se ha dado en muchos países- en las leyes para dar protección al trabajo doméstico, porque al ser trabajo aislado necesita medidas especiales de protección de estándares mínimos y de canales para denuncias de abusos y maltratos.

Hay algunos lineamientos que ha lanzado la OIT con relación a la política de migración, me quiero referir al que dice: "la aplicación de normas mínimas y condiciones de empleo nacionales para todos los sectores de la actividad" ¿Qué estrategia van a seguir para implementar este lineamiento?

Yo diría que lo que enfatiza la OIT no es meramente un lineamiento de trabajo, es la construcción del sistema normativo internacional: normas básicas que deben aplicarse a toda persona que trabaja en cualquier lugar del mundo.

Recientemente, en el año 2003, fue la propia Corte Interamericana de Derechos Humanos la que emitió una opinión unánime que enfatizó que los derechos de trabajo aplicables a toda persona que ha establecido un contrato de trabajo o alguna forma de empleo, y los derechos internacionales de trabajo del que aplicó, están basados en las normas internacionales de la OIT.

En otras circunstancias también se ha reconocido que hay ciertos derechos humanos fundamentales que son considerados universales y aplicables a toda persona, sean ciudadanos, residentes o ilegales. Desafortunadamente, que sea un principio generalmente reconocido en jurisprudencia, no necesariamente quiere decir que sea aplicado.

¿Cuál sería la prioridad de la OIT en los años venideros?

Seguir instando a los países por una jurisprudencia normativa y apoyar con asistencia técnica para la aplicación de normas, cualquiera que sean estas normas, por ejemplo, en relación a la seguridad y salud en el trabajo, en cuanto a la maternidad o al pago mínimo, a la discriminación o a la prohibición de trabajo forzoso.

¿Es este el tipo de cooperación y capacitación que ustedes están haciendo en África o Europa del Este?

Estamos interactuando directamente con los sindicatos, organizaciones de empleadores, y también apoyando a los ministerios de trabajo, que deben ser el eje de la política de gobierno en cuanto a migración, ya sea como país de origen o país de acogida

Lo que describí es un componente entre varios de lo que estamos haciendo en cuanto a cooperación técnica. En general, lo que estamos tratando de hacer es un programa de apoyo integral a la capacidad, a la información y a la toma de posición. Estamos interactuando directamente, por ejemplo, con los sindicatos, organizaciones de empleadores, y también apoyando a los ministerios de trabajo, que deben ser el eje de la política de gobierno en cuanto a migración, ya sea como país de origen o país de acogida; ya que de acuerdo a nuestros datos, casi el 90% de la migración hoy en día es relacionada a la actividad laboral. Casi la mitad de todas las personas que viven fuera de su país de origen son económicamente activas y si uno suma a los dependientes de ese trabajador: sus niños, esposas o esposos que no trabajan, uno llega tal vez al 90% del flujo global de migración esta vinculada a la búsqueda de empleo.

Otro aspecto del apoyo que proveemos es el de facilitar las reuniones y la concertación dentro de los países y en la zona de cooperación económica, como ha hecho la Unión Europea hace 30 años, de hacer de sus estados miembros un espacio de circulación libre. Estamos apoyando los aspectos similares de políticas de la comunidad de los estados de África del oeste, en la región sudafricana, en MERCOSUR, en el Pacto Andino, en CARICOM, y en otras regiones.

Estamos apoyando la elaboración de disposiciones legales y administrativas para que el desarrollo basado en la creación de estas alianzas económicas, sociales y políticas permita también la circulación de trabajadores, porque la creación de un mercado común no es solamente el tener la libre circulación de bienes, de capital, tecnología o servicios. Un mercado común depende, igualmente, y tal vez aun más fuerte, de tener una libre circulación de trabajadores y de sus familias, pero eso requiere de dispositivos y medidas, y de protocolos, como el Pacto Andino.


Algo que me llamó la atención es la lista de ejemplos que está desarrollando la OIT con relación a buenas prácticas de medidas contra la discriminación y la xenofobia ¿Dónde se pueden encontrar estos ejemplos?

Eso está en nuestro sitio Web http://www.ilo.org/public/spanish/index.htm en Internet, pero quiero hacer notar que esa colección de buenas prácticas en un campo específico contra la discriminación es solamente un componente de una colección mucho más grande que estamos desarrollando. Se espera que cubra con ejemplos de buenas prácticas a todos los aspectos de la migración para el trabajo, o sea, prácticas con relación a la admisión, a la inspección, la buena aplicación de las normas de seguridad y salud al trabajo, prácticas en cuanto al trato igual de mujeres migrantes.

Pero esto es un proyecto mucho más ambicioso…

Si, ya tenemos una persona que ha empezado a trabajar. Creo que tomará algo más de un año, tal vez dos, hasta que tengamos terminada esta colección. Es un trabajo amplio, solamente en discriminación tenemos 166 ejemplos. Cada caso consta de 4 ó 5 páginas de información detallada sobre cada práctica para que pueda ser usado como modelo o al menos como inspiración, porque el que algo funcione en un país no quiere decir que funcione en otro.

Cada país tiene su propia realidad política, económica, legal, social e histórica, que tiene que ser tomada en cuenta, pero de todos modos el contar con testimonios de otras experiencias que funcionaron en otros lugares del mundo tiene un valor informativo que puede ser útil para mejorar la práctica de cada uno en su propio sitio.

Quiero enfatizar que este proyecto será una guía única en el mundo, que brinda una agenda integral de cuales son las diferentes medidas y prácticas que se pueden utilizar para implementar todos los principios elaborados en los diferentes convenios de la OIT y Naciones Unidas, en cuanto a los derechos laborales, migraciones, derechos humanos, y además otros principios que no están todavía enumerados en instrumentos legales, pero que también comienzan a formar parte de la buena práctica a nivel internacional.

Les deseo éxito con ese proyecto que efectivamente puede convertirse en una herramienta de trabajo muy útil para la sociedad civil… Algo más que quiera decirle a los lectores de Futuros.

Para que haya buenas condiciones de trabajo decente para todos, es esencial llevar a la práctica el trabajo de cabildeo y lograr la cooperación entre la sociedad civil, los sindicatos, los empleadores comprometidos y los gobiernos

El trabajo en la OIT no trata solamente de tener buenas perspectivas y buenos principios. Para que haya una buena integración entre la población emigrante y los nacionales, para que haya buenas condiciones de trabajo decente para todos, es esencial llevar a la práctica el trabajo de cabildeo y lograr la cooperación entre la sociedad civil, los sindicatos, los empleadores comprometidos y los gobiernos. Eso es fundamental para que los principios se traduzcan a la práctica. Es por eso que yo llamaría la atención a los lectores de Futuros, que son entre otros, activistas de la sociedad civil preocupados por los abusos que se experimentan hoy en día en el tema migratorio, que hay que trabajar en coalición para promover que todos los países incluyan en sus legislaciones nacionales las normas internacionales.

Las normas internacionales de la OIT no tienen ningún efecto sino están también incluidas en las legislaciones nacionales para que puedan ser accionadas por el sistema jurídico de cada país.

Algo también importante del trabajo de la sociedad civil sería buscar la forma de desarrollar instancias y prácticas de solidaridad real y personal con organizaciones de grupos de emigrantes. Lo que más facilita la integración y la cohesión social es el contacto social, y ahí las ONG’s y los sindicatos, pueden jugar un papel clave.

Por último lo que lo que acontece a nivel nacional tiene que ser comunicado al mundo. Hay que desarrollar una cooperación internacional porque la migración es un fenómeno de carácter internacional, pero también es un fenómeno que precisamente enlaza poblaciones de unos países con poblaciones en otros países.

   

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