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Patrick
Taran es un reconocido especialista internacional en migración y
derechos humanos de los emigrantes.
Taran cuenta con más de 30 años de experiencia profesional en los
temas de migración y refugiados. Ha trabajado en niveles locales,
nacionales y globales.
Hoy en
día ya es reconocido que la migración es uno de los grandes desafíos para
el mundo en el siglo XXI. Es la clave para el bienestar económico y la
cohesión social en muchas sociedades, sobre todo en las sociedades
industriales por los cambios demográficos.
Quisiera que se presentara a los
lectores de Futuros, ¿quién es Patrick Taran?
Esa es una pregunta existencial. Puedo describirme como un
especialista en migraciones, con 30 años de experiencia en los temas de
refugiados, discriminación, antidiscriminación, y la integración de
emigrantes y refugiados en las sociedades de acogida.
¿Cómo empezó su carrera?
Hace ya 30 años comencé a trabajar en la ubicación de
refugiados sudamericanos en los Estados Unidos, sobre todo los que venían
de Chile y Argentina, en la época de las dictaduras. Luego, en los años
80, me ocupé a nivel nacional de la política general de derechos civiles
¿Abandonó el trabajo en la base?
No, también colaboraba para dar refugio y protección a los
centroamericanos que venían de las guerras civiles de El Salvador y
Guatemala, y también a los haitianos.
¿Y después?
Ya llevo 15 años trabajando en Ginebra: 8 años con el
Consejo Mundial de Iglesias, como secretario de migraciones y ahora 6 años
como especialista principal de migraciones en la Organización
Internacional de Trabajo (OIT). Sin planificarlo me convertí en un
especialista de migraciones.
¿Cuál ha sido la perspectiva
fundamental en su trabajo?
El enfoque principal de mi labor durante 30 años ha sido
en la protección de los derechos humanos de inmigrantes y refugiados, y
por consiguiente en construir una legalidad que ampare la protección y el
tratamiento en igualdad de condiciones para los inmigrantes y trabajadores
inmigrantes.
30 años de trabajo es una vida.
¿Cuánto se ha avanzado en estas décadas?
Creo que el panorama internacional ha cambiado
completamente. Hace 30 años en Estados Unidos y en Europa la cuestión
fundamental era recibir y ubicar a los refugiados. Pero hoy día ya es
reconocido que la migración es uno de los grandes desafíos para el mundo
en el siglo XXI. Es la clave para el bienestar económico y la cohesión
social en muchas sociedades, sobre todo en las sociedades industriales por
los cambios demográficos. De hecho, la disminución y envejecimiento de
población, con un creciente número de personas llegando a la jubilación y
un número cada vez menor de jóvenes incorporándose a la fuerza de trabajo,
hace que la inmigración pase a ser uno de los ejes para mantener una
fuerza laboral que eventualmente contribuya a salvaguardar el bienestar
social en los países de acogida. Para los otros países de los que parten
estos migrantes también representa una posibilidad de empleo y sustento
para muchas familias en diferentes comunidades del sur del mundo.
La OIT te promueve el concepto de
trabajo decente, ¿en qué principio se basa este concepto?
Para expresarlo como lo dijo nuestro director general, el
objetivo primordial de la OIT es promover oportunidades para que las
mujeres y los hombres consigan un trabajo decente y productivo en
condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana.
Un trabajo decente quiere decir, esencialmente, que toda
persona en edad de trabajo y en condición de trabajar debe tener acceso a
un trabajo que le da lo mínimo para proveer sus necesidades y las de su
familia, que las condiciones de trabajo sean dignas y seguras, que haya
una seguridad y condiciones salubres de trabajo. Quiere decir también que
el trabajo tiene que estar asociado con el derecho de organizarse como
trabajadores y defender sus intereses, y en ese sentido se requiere de
libertad sindical y libertad humana.
¿Libertad humana?
Se debe tener también el derecho de no estar en situación
de esclavitud o de un trabajo forzado, sino de poseer la libertad de
cambiar el trabajo.
Hay una brecha en la regulación de
las finanzas, el comercio a nivel global y las políticas migratorias ¿Qué
contradicciones cree que se generan con esta diferenciación?
Me parece que hoy en día una gran parte de la motivación
de la gente que se decide a salir de sus países de origen es por el hecho
de que no hay trabajo decente, o peor aún de que no hay ni siquiera
trabajo para que la gente pueda esperar y vivir en una forma decente en su
país de origen.
Por otro lado, es bien reconocido que las condiciones de
desigualdad en las relaciones financieras y económicas entre diferentes
partes del mundo y dentro de muchos países, son factores que contribuyen a
las desigualdades y la falta de repartición adecuada de recursos en el
comercio internacional.
La falta de inversiones en países que no tienen mucho
capital, y la falta de inversiones, particularmente en actividades que van
a crear empleos, es otro factor que contribuyen a una migración que no es
completamente voluntaria. En otras palabras, esto quiere decir que hay una
gran oferta de trabajo en términos internacionales sin que haya
oportunidades que puedan encontrar trabajo en sus países de origen.
Los cambios tecnológicos y económicos motivados por la
globalización han creado una demanda creciente para una mano de obra
internacional en países industrializados. La dificultad que observamos es
que a pesar de que existe una gran masa de trabajadores con necesidad de
trabajo y una demanda bastante fuerte en muchos países, la tendencia
dominante en las políticas internacionales, o para ser más preciso, en las
políticas nacionales de migraciones es que en vez de facilitar canales
para la inmigración legal para el trabajo continúan manteniendo barricadas
proteccionistas, eso quiere decir, políticas de inmigración que son más
bien despectivas y represivas.
¿Y cuál sería una estrategia lógica
para resolver estas contradicciones?
Muchos especialistas hemos concluido -y hay hasta
gobiernos y otras fuerzas económicas que lo reconocen- que lo que hay que
establecer en países que tienen necesidad de manos de obra son políticas
de inmigración que correspondan a la demanda real. No solamente para
trabajadores calificados o profesionales, sino también para trabajadores
menos calificados en los campos de salud, en los servicios, en
construcción y en agricultura, políticas que permitan que los inmigrantes
puedan beneficiarse de los trabajos disponibles, pero que puedan también
trabajar en condiciones de legalidad.
| Hay una contradicción actual en el sentido
de que hay una demanda y hay una oferta que no dispone de una
legalidad suficiente |
Hay una contradicción actual en el sentido de que hay una
demanda y hay una oferta que no dispone de una legalidad suficiente.
Muchas empresas emplean a trabajadores indocumentados o en situación
ilegal. Pero al mismo tiempo si estos
trabajadores no tienen permiso de trabajo o están indocumentados, se
encuentran en una situación muy vulnerable por lo que aceptan pagos y
condiciones de trabajo que no son decentes, e incluso aceptan o están más
o menos obligados a aceptar salarios o pagos que son bastante inferiores a
los que tendrían que ofrecer a los nacionales en el mismo puesto de
trabajo. Es por eso es que la política que ha sido elaborada por los
mandatarios de la OIT plantea que hay que tener una política de admisión
amplia correspondiendo a la oferta de trabajo en todos los sectores. Hay
que tener también una política de inspección de trabajo y reforzamiento de
condiciones de igualdad para todos los trabajadores en la sociedad. Los
extranjeros deben beneficiarse de una igualdad de tratamiento en el
trabajo con los ciudadanos, con los nacionales y deben reforzarse las
posibilidades de libertad sindical y dispositivos legales para que los
derechos de los inmigrantes estén plenamente reconocidos y apoyados por la
población y las autoridades.
De cierta manera esta explicación
está relacionada con el negocio de tráfico y trata de inmigrantes que ya
tiene cifras espeluznantes. Se calcula este negocio con transacciones
entre 10 a 15 mil millones de dólares. Estos números son tan grandes que
me parece una situación imposible de resolver ¿Qué opina usted?
La trata y tráfico de inmigrantes es una consecuencia
directa de las políticas no adecuadas con la realidad que acabo de
describir. Si hay una oferta grande de trabajadores y una demanda fuerte
de puestos de trabajos no llenados en otros países, claro que las leyes de
mercado van a definir que se cree un flujo, y si hay paredes entre el
flujo de la oferta y la demanda claro que se presenta una oportunidad
lucrativa para aquellos que se ofrezcan a sobrepasar esas paredes para
juntar la oferta con la demanda. No habría ni incentivo ni ganancia en la
trata o el tráfico, si existieran canales legales muchos más amplios de
los que existen hoy en día y una política que diera una conexión legal
entre oferta y la demanda.
Es una forma un poco cruda de describir la realidad, pero
el hecho de que haya trata y tráfico es justamente, en gran parte, porque
no existen las formas adecuadas y normales en un sistema económico de
acomodar diferencias, de acomodar el hecho de la necesidad de una parte
para mano de obra, de otra parte para la oferta, que por el momento puede
ser resuelto en los países de origen. Además hay una trata y tráfico
humano relacionado con el mercado de servicios sexuales, pero la gran
mayoría del tráfico de inmigrantes es para fines de empleo.
Como es un negocio clandestino, lamentablemente, los que
pasan por este tráfico sufren condiciones abusivas, y justamente, por no
haber tenido posibilidad de entrar legalmente, caen en situación de
irregularidad, que los hacen muy vulnerables.
¿Qué países son los principales
receptores de esta trata de inmigrantes?
No pudiera decirlo con exactitud. Pero quiero hacer una
pequeña aclaración en cuanto a la proporción del tráfico humano para no
sobre dimensionar este problema. Se estima que sólo entre el 10% y 15% de
los 191 millones de personas que hoy en día viven fuera de sus países de
origen o de nacimiento, -según algunos expertos calculan hasta un 20%- son
ilegales, o sea una minoría con relación a la totalidad de la inmigración.
Es una minoría –aún así, no despreciable- con relación a todo el
movimiento laboral; si además se toma en cuenta que de ese porcentaje hay
una gran cantidad de personas que están en una situación de ilegalidad
porque entraron donde no necesitaban visas de entrada, pero si requerían
de una autorización para trabajar, y quedaron en una situación irregular
porque trabajan sin permiso, o entraron con visas legales y después se
quedaron más allá del período de tiempo y los fines con que la visa fue
concebida.
| La situación no
se solucionará reprimiendo a las víctimas,
sino yendo a las raíces del problema: la falta de empleo, las
condiciones desesperadas en muchos países de origen, y la falta de
canales legales para que puedan
encontrar lo que tienen que buscar pasando
el Mediterráneo o el Caribe en pequeñas embarcaciones |
Estas estadísticas no quieren decir que la trata y tráfico
humano no demanden de una urgencia para resolverlo. Pero la situación no
se solucionará reprimiendo a las víctimas, sino
yendo a las raíces del problema: la falta de empleo, las condiciones
desesperadas en muchos países de origen, y la falta de canales legales
para que puedan encontrar
lo que tienen que buscar pasando el Mediterráneo
o el Caribe en pequeñas embarcaciones; para entonces
llegar a los países de acogida como puedan con la esperanza de que van a
encontrar alguna salvación en la búsqueda de
trabajo.
Pero insisto que no es el fenómeno dominante en los flujos
migratorios de hoy en día, es, tal vez, el fenómeno que ha recibido más
atención por su dramatismo y los horribles abusos. Por esa macabra razón
son buenas historias para vender diarios y también para vender políticas
de dar más dinero a los guardacostas y a la policía, porque hay que
protegerse de esa invasión no deseada, de esa gente que llega ilegalmente.
Un ejemplo que puedo citar es que hasta el año 2001 había
un movimiento bastante importante de trata y de tráfico de países del Este
como Checoslovaquia, Hungría y Polonia a la Unión Europea. En aquel
entonces estos países tenían restricciones de visa para Francia,
Inglaterra, Alemania, Holanda, etc., pero el fenómeno de trata y tráfico
de los países del este europeo al oeste europeo desaparecieron casi de un
día para otro, cuando tuvieron acceso para viajar sin tener que pagar, o
ponerse a la disposición de intermediarios. Ya no era necesario caer en
manos de traficantes, y ahora la situación entre esos países y la Unión
Europea se mejoró aun más cuando quedaron miembros formales de la Unión
Europea. Fue a partir de año 2004 que se han venido levantando las
restricciones formales de acceso directo a los mercados de trabajo en la
Europa occidental, y nos parece que eso nos enseña de que cuando hay
medios o accesos legales, los incentivos y las dinámicas de la migración
irregular o ilegal disminuye. Por supuesto cuando hay una diferencia entre
la oferta y la demanda de trabajo siempre habrá restricciones de algún
tipo.
¿Qué papel han jugado los sindicatos
en los derechos laborables de los inmigrantes? ¿Se ha dado algún tipo de
contradicción?
Yo diría que en los diez últimos años el movimiento
sindical internacional, si es que puedo hacer una distinción, ha tomado un
giro de casi 180 grados. Los movimientos sindicales de los países de
acogidas, -los países industriales-, solían tener políticas un poco
despectivas hace apenas una década.
En los últimos diez a quince años ha ocurrido un cambio
radical en el sentido de que al fin los sindicatos reconocieron
oficialmente en sus políticas y en sus prácticas que los trabajadores
inmigrantes tienen todos los derechos y forman parte de la fuerza de
trabajo de los países de acogida. También los sindicatos comenzaron a
percatarse de que en los sectores que representaban más posibilidades para
ganar miembros había más trabajadores migrantes. La agricultura, la
construcción y los servicios son todavía los sectores donde el trabajo es
más socializado por lo que la organización sindical se puede desarrollar
más fácilmente, es por ello que los sindicatos comenzaron a advertir que
si mantenían posiciones que cuestionaban el rol, papel y la participación
de los migrantes en las fuerzas de trabajo estaban dividiendo su propia
base.
| Los inmigrantes
tienen que dejar de ser vistos como la competencia
por las centrales sindicales |
Muchas centrales sindicales de Estados Unidos, Italia,
Francia, España, Reino Unido y Holanda, entre otras, han tomado posiciones
de que los inmigrantes tienen que dejar de ser vistos como la competencia,
y han tomado conciencia de que no son los inmigrantes en situación
irregular ocupando puestos mal pagados los que amenazan las protecciones y
condiciones de trabajo de las clases obreras, sino son las políticas
deliberadas de permiten estas condiciones de ilegalidad, y que
interioricen que la regularización y la legalidad de los trabajadores
presentes en un país será la solución para mantener el diálogo social y
las conquistas que han hecho los movimientos sindicales en más de 100
años.
Hoy en día una de las cinco prioridades principales de la
nueva central sindical universal, global, International Trade Union
Confederation (Confederación Internacional Sindical), es justamente la
protección de trabajadores migrantes, su tratamiento en términos de
igualdad y de reconocimiento de la fuerza de trabajo en muchos países es
de hecho una fuerza internacional.
Varias instituciones de Naciones
Unidas han reconocido la feminización de la migración internacional, la
OIT y usted ha hablado de este proceso, ¿cuáles son las consecuencias para
las mujeres y la familia?
A nivel internacional se ha reconocido que la
participación femenina en los flujos migratorios ha cambiado, no tanto en
porcentaje, porque hace 30 años el porcentaje femenino en los flujos
migratorios era de un 40 a un 45%, hoy llega, a nivel global, a 50%, lo
que no es un cambio necesariamente dramático.
Lo que ha cambiado es que, a diferencia de hace 30 a 40
años, cuando la gran mayoría de mujeres que migraban, lo hacían como
dependientes de sus esposos o sus compañeros que viajaban como
trabajadores migrantes, hoy en día casi el 50% de los trabajadores
migrantes que trabajan son mujeres. Eso quiere decir que la participación
femenina en los flujos migratorios ha aumentado muy ampliamente.
Las consecuencias no son necesariamente positivas en
algunos aspectos. Las mujeres migrantes son más vulnerables; en el sentido
de que por la segmentación de trabajo o por el hecho de que las mujeres
migrantes son normalmente llamadas a tomar trabajos no protegidos, como
servicio doméstico, o trabajos de muy poca protección social o muy mal
pagados, en la agricultura o ciertos tipos de manufactura como las
maquiladoras en México.
Hoy en día se reconoce que hay que tener políticas
particulares y especiales para la parte femenina de la migración. Hay que
desarrollar políticas que examinen la vulnerabilidad y la diferencia de
medidas y niveles de protección que hay que ofrecer a la mujer. Hay que
dar una atención específica -que no se ha dado en muchos países- en las
leyes para dar protección al trabajo doméstico, porque al ser trabajo
aislado necesita medidas especiales de protección de estándares mínimos y
de canales para denuncias de abusos y maltratos.
Hay algunos lineamientos que ha
lanzado la OIT con relación a la política de migración, me quiero referir
al que dice: "la aplicación de normas mínimas y condiciones de empleo
nacionales para todos los sectores de la actividad" ¿Qué estrategia van a
seguir para implementar este lineamiento?
Yo diría que lo que enfatiza la OIT no es meramente un
lineamiento de trabajo, es la construcción del sistema normativo
internacional: normas básicas que deben aplicarse a toda persona que
trabaja en cualquier lugar del mundo.
Recientemente, en el año 2003, fue la propia Corte
Interamericana de Derechos Humanos la que emitió una opinión unánime que
enfatizó que los derechos de trabajo aplicables a toda persona que ha
establecido un contrato de trabajo o alguna forma de empleo, y los
derechos internacionales de trabajo del que aplicó, están basados en las
normas internacionales de la OIT.
En otras circunstancias también se ha reconocido que hay
ciertos derechos humanos fundamentales que son considerados universales y
aplicables a toda persona, sean ciudadanos, residentes o ilegales.
Desafortunadamente, que sea un principio generalmente reconocido en
jurisprudencia, no necesariamente quiere decir que sea aplicado.
¿Cuál sería la prioridad de la OIT
en los años venideros?
Seguir instando a los países por una jurisprudencia
normativa y apoyar con asistencia técnica para la aplicación de normas,
cualquiera que sean estas normas, por ejemplo, en relación a la seguridad
y salud en el trabajo, en cuanto a la maternidad o al pago mínimo, a la
discriminación o a la prohibición de trabajo forzoso.
¿Es este el tipo de cooperación y
capacitación que ustedes están haciendo en África o Europa del Este?
| Estamos interactuando
directamente con los sindicatos,
organizaciones de empleadores, y también apoyando a los ministerios
de trabajo, que deben ser el eje de la política de gobierno en
cuanto a migración, ya sea como país de origen o país de acogida |
Lo que describí es un componente entre varios de lo que
estamos haciendo en cuanto a cooperación técnica. En general, lo que
estamos tratando de hacer es un programa de apoyo integral a la capacidad,
a la información y a la toma de posición. Estamos interactuando
directamente, por ejemplo, con los sindicatos,
organizaciones de empleadores, y también apoyando a los ministerios de
trabajo, que deben ser el eje de la política de gobierno en cuanto a
migración, ya sea como país de origen o país de acogida; ya que de acuerdo
a nuestros datos, casi el 90% de la migración hoy en día es relacionada a
la actividad laboral. Casi la mitad de todas las personas que viven fuera
de su país de origen son económicamente activas y si uno suma a los
dependientes de ese trabajador: sus niños, esposas o esposos que no
trabajan, uno llega tal vez al 90% del flujo global de migración esta
vinculada a la búsqueda de empleo.
Otro aspecto del apoyo que proveemos es el de facilitar
las reuniones y la concertación dentro de los países y en la zona de
cooperación económica, como ha hecho la Unión Europea hace 30 años, de
hacer de sus estados miembros un espacio de circulación libre. Estamos
apoyando los aspectos similares de políticas de la comunidad de los
estados de África del oeste, en la región sudafricana, en MERCOSUR, en el
Pacto Andino, en CARICOM, y en otras regiones.
Estamos apoyando la elaboración de disposiciones legales y
administrativas para que el desarrollo basado en la creación de estas
alianzas económicas, sociales y políticas permita también la circulación
de trabajadores, porque la creación de un mercado común no es solamente el
tener la libre circulación de bienes, de capital, tecnología o servicios.
Un mercado común depende, igualmente, y tal vez aun más fuerte, de tener
una libre circulación de trabajadores y de sus familias, pero eso requiere
de dispositivos y medidas, y de protocolos, como el Pacto Andino.
Algo que me llamó la atención es la lista de
ejemplos que está desarrollando la OIT con relación a buenas prácticas de
medidas contra la discriminación y la xenofobia ¿Dónde se pueden encontrar
estos ejemplos?
Eso está en nuestro sitio Web
http://www.ilo.org/public/spanish/index.htm en Internet, pero
quiero hacer notar que esa colección de buenas prácticas en un campo
específico contra la discriminación es solamente un componente de una
colección mucho más grande que estamos desarrollando. Se espera que cubra
con ejemplos de buenas prácticas a todos los aspectos de la migración para
el trabajo, o sea, prácticas con relación a la admisión, a la inspección,
la buena aplicación de las normas de seguridad y salud al trabajo,
prácticas en cuanto al trato igual de mujeres migrantes.
Pero esto es un proyecto mucho más
ambicioso…
Si, ya tenemos una persona que ha empezado a trabajar.
Creo que tomará algo más de un año, tal vez dos, hasta que tengamos
terminada esta colección. Es un trabajo amplio, solamente en
discriminación tenemos 166 ejemplos. Cada caso consta de 4 ó 5 páginas de
información detallada sobre cada práctica para que pueda ser usado como
modelo o al menos como inspiración, porque el que algo funcione en un país
no quiere decir que funcione en otro.
Cada país tiene su propia realidad política, económica,
legal, social e histórica, que tiene que ser tomada en cuenta, pero de
todos modos el contar con testimonios de otras experiencias que
funcionaron en otros lugares del mundo tiene un valor informativo que
puede ser útil para mejorar la práctica de cada uno en su propio sitio.
Quiero enfatizar que este proyecto será una guía única en
el mundo, que brinda una agenda integral de cuales son las diferentes
medidas y prácticas que se pueden utilizar para implementar todos los
principios elaborados en los diferentes convenios de la OIT y Naciones
Unidas, en cuanto a los derechos laborales, migraciones, derechos humanos,
y además otros principios que no están todavía enumerados en instrumentos
legales, pero que también comienzan a formar parte de la buena práctica a
nivel internacional.
Les deseo éxito con ese proyecto que
efectivamente puede convertirse en una herramienta de trabajo muy útil
para la sociedad civil… Algo más que quiera decirle a los lectores de
Futuros.
| Para que haya
buenas condiciones de trabajo decente para todos, es esencial llevar
a la práctica el trabajo de cabildeo y lograr la cooperación entre
la sociedad civil, los sindicatos, los empleadores comprometidos y
los gobiernos |
El trabajo en la OIT no trata solamente de tener buenas
perspectivas y buenos principios. Para que haya una buena integración
entre la población emigrante y los nacionales, para que haya buenas
condiciones de trabajo decente para todos, es esencial llevar a la
práctica el trabajo de cabildeo y lograr la cooperación entre
la sociedad civil, los sindicatos, los empleadores
comprometidos y los gobiernos. Eso es fundamental para que los principios
se traduzcan a la práctica. Es por eso que yo llamaría la atención a los
lectores de Futuros, que son entre otros, activistas de la sociedad civil
preocupados por los abusos que se experimentan hoy en día en el tema
migratorio, que hay que trabajar en coalición para promover que todos los
países incluyan en sus legislaciones nacionales las normas
internacionales.
Las normas internacionales de la OIT no tienen ningún
efecto sino están también incluidas en las legislaciones nacionales para
que puedan ser accionadas por el sistema jurídico de cada país.
Algo también importante del trabajo de la sociedad civil
sería buscar la forma de desarrollar instancias y prácticas de solidaridad
real y personal con organizaciones de grupos de emigrantes. Lo que más
facilita la integración y la cohesión social es el contacto social, y ahí
las ONG’s y los sindicatos, pueden jugar un papel clave.
Por último lo que lo que acontece a nivel nacional tiene
que ser comunicado al mundo. Hay que desarrollar una cooperación
internacional porque la migración es un fenómeno de carácter
internacional, pero también es un fenómeno que precisamente enlaza
poblaciones de unos países con poblaciones en otros países.
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